11 de julio de 2016

El alcalde de Pueblorrico












Juan Fernando Ruiz Gallego, estudiante actual de Administración Pública en el Politécnico Grancolombiano, empresario cafetero de sólo 28 años de edad, sin experiencia previa en la política y en la función pública, decidió hace dos años trascender su vocación de servicio privado a la comunidad para concentrarla desde el primer cargo municipal, y lo logró de la mano del representante a la cámara Juan Felipe Lemos.

¿Cuáles son las principales metas trazadas por su programa de gobierno y Plan de Desarrollo Municipal?

Esta Administración visiona a Pueblorrico como municipio turístico y cafetero, ya que la economía cafetera es la principal ocupación nuestra y el turismo en el suroeste se ha convertido en la apuesta más importante para el desarrollo regional. Son estos los primeros campos de acción que nos trazamos, pero sin descuidar las otras necesidades sociales en educación, cultura, deporte, salud, o productivas, como el sector panelero o los demás de la economía agropecuaria.

¿Esa visión estará contemplada dentro del Esquema de Ordenamiento Territorial que Pueblorrico deberá, como la inmensa mayoría de municipios colombianos, revisar este año?

Todos los EOT, Esquema de Ordenamiento Territorial, deben ser reformulados en todos sus contenidos cada doce años. La Administración anterior de nuestro municipio ya hizo un trabajo grande en el 2015 para la nueva formulación del EOT, lo dejó listo para ser presentado a Corantioquia y luego al Concejo Municipal para su aprobación; sin embargo, estamos revisando los documentos para hacer algunos ajustes precisos que corresponden con la visión que tengo del futuro pueblorriqueño, pero que no modifican sustancialmente la propuesta de EOT ya existente.

¿El Consejo Territorial de Planeación, grupo de representación ciudadana que tiene un papel fundamental en la construcción y seguimiento del EOT y del Plan de Desarrollo Municipal, está activo en Pueblorrico?

Sí señor, está activo.

El 5 de julio pasado hubo una reunión de alcaldes, funcionarios de la Gobernación, del IDEA y del área metropolitana en Medellín, donde se presentó el proyecto de constitución de una provincia administrativa de planificación que integrará los 11 municipios del área Cartama del Suroeste. ¿Cuál es su opinión sobre este proyecto?

Esta es una muy buena noticia para esta región del Suroeste; por fin los alcaldes queremos trabajar en bloque, saliendo del tradicional querer trabajar solos e incluso sin tener buenas relaciones con los alcaldes vecinos. El proyecto abrirá muchas puertas a la región porque, primero, tenemos un Gobernador que se dirige hacia los grandes proyectos como éste, y segundo, la región dará un cambio muy grande con las obras de infraestructura que se están realizando, autopistas, hidroeléctricas, industrias, interconexiones viales entre los municipios, etc. y también con el crecimiento del turismo; con la unión en una provincia podremos acceder a recursos financieros para adaptarnos en mejores condiciones a los grandes cambios que se avecinan.

¿Cuál debe ser la participación de la ciudadanía en la decisión de conformación de una provincia en esta región?

La población suroestana debe estar incluida en esta decisión porque los alcaldes representamos por solo 4 años a las comunidades, son ellas las que deben ser tomadas en cuenta, los adultos mayores con su experiencia acumulada, los indígenas que tenemos en los resguardos, etc. No creo que sea necesaria una consulta mediante votación en los municipios para decidir si se crea o no la provincia, pero sí debe pasar esa decisión por el Concejo Municipal y por un trabajo pedagógico que informe a las comunidades sobre los beneficios de la provincia.

¿La ampliación del acueducto El Barsino para atender usuarios de otros municipios significará que la Gobernación o una empresa pública o privada será propietaria o directora del acueducto?

No. El acueducto tiene una asamblea de usuarios y una junta  directiva integrada por representantes de las comunidades de los distintos municipios que atiende. La Gobernación y los municipios estamos trabajando en la construcción del acueducto multiveredal y llevarle agua potable a 1.600 familias, nosotros vamos a dejarles la obra y ellas deben administrar esa empresa autosostenible que será de ellas.

¿Tiene Pueblorrico solicitudes de titulación minera en su territorio?

Hace varios años que hay unas solicitudes pero nosotros estamos dando una pelea, Pueblorrico es un territorio sin minería, tenemos una tradición cafetera y por eso vamos a luchar hasta el final para que aquí no entre la locomotora minera. Gracias a Dios no tenemos explotación minera y las solicitudes que hay están suspendidas, estamos esperando la reglamentación para que los municipios puedan frenar la minería.



Se integran 11 municipios del suroeste antioqueño




Carlos Mario Patiño García, alcalde de Caramanta; Gabriel Ignacio Muñoz Gómez, alcalde de Fredonia; Jorge Andrés Pérez Hernández, alcalde de Jericó; Cesar Augusto Zapata Pérez, alcalde de la Pintada; Ferdinando Muñoz Álvarez, alcalde de Montebello;  Juan Fernando Ruiz Gallego, alcalde de Pueblorrico; Mónica María Ocampo Restrepo, alcaldesa de Santa Bárbara; Iván Alexander Zuluaga Zuluaga, alcalde de Támesis; Néstor Fernando Romero Villada, alcalde de Tarso; Sergio Andrés Ceballos López, alcalde de Valparaíso; Ferney Darío Fernández, alcalde de Venecia;

ACUERDAN

PRIMERO: OBJETO. Impulsar de manera articulada la conformación de un asociativo bajo la figura de Provincia Administrativa y de Planificación y Gestión PAP, la cual permita:

1. Coordinar la planificación integral del desarrollo sustentable y sostenible del territorio.

2. Propiciar sinergias que permitan articular, proyectar, planificar y gestionar el desarrollo sostenible de los municipios de Jericó, La Pintada, Támesis, Valparaíso, Tarso, Caramanta, Montebello, Santa Bárbara, Venecia y Fredonia que fomenten tanto las autonomías territoriales de los municipios que la conforman como el desarrollo conjunto del territorio.

3. Estructurar un plan estratégico que aporte lineamientos, para la armonización de los esquemas de ordenamiento territorial de los municipios asociados, además de articularlos con los planes departamentales, nacionales, para generar economías de escala que promuevan la competitividad.

4. Propender por el crecimiento económico, la sostenibilidad fiscal, la equidad social y la sostenibilidad ambiental, para garantizar adecuadas condiciones de vida a la población.

5. Promover la armoniosa concurrencia de la Nación, las entidades territoriales, las autoridades ambientales y las instancias y autoridades administrativas y de planificación en el cumplimiento de las obligaciones constitucionales y legales en materia territorial.

6. Promover las diversas estrategias de conservación y de protección de los ecosistemas para garantizar la disponibilidad del agua en la subregión, especialmente las cuencas de los Ríos Cauca, Río Piedras, Río San Antonio, Río Conde, Río Frío, Río Cartama, Río Buey, Río Poblanco, Río Arma; adicional a otras fuentes hídricas que permitan garantizar un suministro adecuado y permanente para la subregión.

7. Impulsar proyectos de desarrollo en diversas áreas como el turismo, la competitividad, la calidad de la educación, a partir de la integración de los territorios de acuerdo a sus potencialidades.

8. Avanzar en procesos de asociatividad regional, que propicien e impulsen el desarrollo autónomo y sostenible de la región.  

SEGUNDO: COMPROMISO DE LOS MUNICIPIOS. Socializar y gestionar ante los respectivos Concejos Municipales la iniciativa para la aprobación de la Provincia Administrativa y de Planificación.

TERCERO: REPRESENTANTES. Actuaran como representantes de cada uno de los municipios que conforman el presente Acuerdo Marco de Integración Interinstitucional los alcaldes respectivos.

CUARTO: VOCERO. Actuará como vocero del presente Acuerdo Marco de Integración Interinstitucional ante las diferentes instituciones públicas, privadas nacionales o internacionales y demás sujetos de derecho, el alcalde que sea designado por consenso de los integrantes del presente acuerdo; la vocería se hará única y exclusivamente para los fines y competencias establecidos en este documento.

QUINTO: DURACIÓN. El presente Acuerdo estará vigente hasta la constitución de la Provincia Administrativa de Planificación y Gestión PAP.

El presente documento es suscrito a los cinco (5) días del mes de julio de 2016 en el municipio de Medellín-Antioquia.

Nota: Consulte por favor el siguiente artículo.

A propósito de la integración del Suroeste: Ley 1454

Por: Alonso Cardona A.
Diálogo Democrático para la Seguridad Ambiental
CONCIUDADANÍA


El 28 de Junio del 2011 Colombia se dotó de una Ley de Ordenamiento Territorial que había sido ordenada 20 años antes por la Constitución de 1991. En el Congreso de la República se habían tramitado sin éxito más de 20 proyectos de ley durante ese período, pero por fin se llegó a un acuerdo en el parlamento en torno a un proyecto que se denominó de mínimos. Eso significa que el legislativo no se acogió al Artículo 286 de la Constitución Política que autoriza que “la ley podrá darles carácter de entidades territoriales a las regiones y provincias que se constituyan en los términos de la Constitución y la Ley”, sino que las creó como entidades administrativas y de planificación.

La diferencia es grandísima porque las entidades territoriales son autónomas y en consecuencia tienen gobierno propio, eligen sus propias autoridades por voto popular y pueden establecer impuestos, así como lo hacen los municipios y los departamentos. Si el parlamento hubiera desarrollado el Artículo 286 de la Ley de Ordenamiento Territorial habría reglamentado la formación de provincias como entidades territoriales, es decir, con autonomía. Pero el acuerdo político logrado entre los partidos apenas alcanzó para una ley, la 1454, que autoriza la formación de diferentes esquemas asociativos con el alcance restringido de administración y planificación y, en consecuencia, no pueden ejercer ninguna de las funciones propias de entidades autónomas, como se verá adelante. 

Con esta precisión sobre el alcance, hay que afirmar sin ambages que la Ley 1454 representa un avance muy importante hacia formas de integración territorial. Reconoce, por fin, que la gran mayoría de los municipios colombianos, solos y aislados, no pueden cumplir las funciones que les ordena la Constitución: “prestar los servicios públicos que determina la ley, construir las obras que demanda el progreso local, ordenar el desarrollo de su territorio, promover la participación comunitaria, el mejoramiento social y cultural de sus habitantes …”
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En efecto, muchos de los fenómenos que se presentan en la vida local hoy trascienden los límites de la jurisdicción municipal y tienen que ser enfrentados por grupos de municipios y aun de departamentos. Los asuntos económicos no son locales, tampoco lo son los temas ambientales; las necesidades sociales van más allá de lo local, por ejemplo la salud; el ordenamiento territorial no es sólo local. Hay una cantidad de hechos que son típicamente regionales y no solo municipales. La ley reconoció esta realidad pero solamente a las grandes ciudades y les dio desde 1994  atribuciones para organizarse en áreas metropolitanas por medio de la Ley 128. Y como ha sido propio de la clase política de Colombia, siempre ha discriminado los pequeños pueblos, la población dispersa, porque no forman conglomerados de electores que le interesen para su supervivencia política.

Entremos en materia y volvamos a la Ley 1454 que le define como finalidad al ordenamiento territorial “promover el aumento de la capacidad de descentralización, planeación, gestión y administración de sus propios intereses para las entidades e instancias de integración territorial, fomentará el traslado de competencias y poder de decisión de los órganos centrales o descentralizados del gobierno en el orden nacional hacia el nivel territorial pertinente, con la correspondiente asignación de recursos”. (Artículo 2).   

Se plantean entonces temas claves: este ordenamiento o integración territorial es un proceso de descentralización en el sentido que representa un traslado de competencias y recursos del nivel nacional al territorial. Así que no son los municipios los que ceden competencias a la Provincia sino la Nación (y el Departamento) los que le entregan algunas de sus competencias al nuevo esquema asociativo para que puedan fortalecer la capacidad de gestión del territorio, dado que hay un conjunto de aspectos del desarrollo que los municipios aisladamente no pueden manejar ni la Nación ni el Departamento lo hacen. Por ejemplo, quién elabora un plan para gestionar las transformaciones que las autopistas de la prosperidad producirán en la vida de los municipios del Suroeste? Cada municipio, aisladamente, no puede hacer acciones significativas y las entidades de niveles superiores no intervienen sino en la construcción de esa infraestructura. ¿Quién elabora un plan de gestión del impacto en todo el territorio de la eventual construcción  de la Hidroeléctrica Cañafisto, o de la construcción de una mina por la empresa Quebradona? ¿Quién piensa y gestiona adecuadamente el hecho regional del incremento del turismo en un conjunto de municipios que introduce muchos cambios en la vida local? 

Por ello es tan importante la integración territorial. La ley no solo crea los esquemas asociativos como instrumentos de integración sino que contiene un conjunto de principios que deben conocerse porque son la base sobre la se fundamenta la integración territorial. Tales principios son: soberanía y unidad nacional, es decir, los esquemas asociativos no se crean para dividir la nación como a veces son atacados; autonomía, en el sentido que las entidades que se asocian no pierden su autonomía y la que se crea tiene una autonomía relativa para ejercer sus competencias; descentralización para ceder competencias desde la nación a los territorios; integración; regionalización, que reconoce la existencia de unidades territoriales culturales, geográficas, económicas, ambientales, ecosistémicas que pueden asociarse; sostenibilidad, como conciliación del crecimiento con la garantía de calidad de vida para las generaciones actuales y futuras; participación, para que “los ciudadanos tomen parte activa en las decisiones que inciden en la orientación y organización territorial”; solidaridad y equidad territorial para el desarrollo armónico del territorio y la nación; diversidad, que reconoce las diferencias de todo tipo con igual dignidad humana de todas las personas; gradualidad y flexibilidad para la adaptación progresiva de las instancias de integración territorial; prospectiva con visiones de largo plazo; paz y convivencia, con políticas para la convivencia y la construcción de paz; asociatividad; responsabilidad y transparencia; equidad social y equilibrio territorial para superar los desequilibrios entre divisiones territoriales; economía y buen gobierno y multietnicidad.

Estos principios que enuncia y define la Ley deben ser tenidos en cuenta siempre, porque se tiene la tendencia a fijarse en los esquemas asociativos y su funcionamiento, pero no en los principios que fundamentan su creación.

El título II de la Ley crea la Comisión Nacional de Ordenamiento Territorial y las Comisiones Regionales para que asesoren a los departamentos, distritos y municipios para que se puedan coordinar con mayor facilidad los proceso de integración. 

En la anterior legislatura la Asamblea Departamental, mediante la Ordenanza No. 4 de febrero de 2014, creó la Comisión Departamental de Ordenamiento Territorial. Sin embargo, aún no ha sido conformada ni por el gobierno departamental anterior ni por el actual. Conformar esta Comisión es esencial para que el proceso de Ordenamiento Territorial Departamental corresponda a una estrategia claramente establecida y no sea solamente el producto de iniciativas locales que no tengan en cuenta la ordenación del territorio como un todo. 

El Artículo 10 de la Ley crea diferentes esquemas asociativos: “las regiones administrativas y de planificación, las regiones de planeación y gestión, las asociaciones de departamentos, las áreas metropolitanas, las asociaciones de distritos especiales, las provincias administrativas y de planificación, las asociaciones de municipios”.    

Establece que las asociaciones de entidades territoriales se conformarán libremente por dos o más entidades territoriales; se crean para prestar servicios públicos de manera conjunta, para cumplir funciones administrativas propias o asignadas por la nación, para ejecutar obras de interés común, para cumplir funciones de planificación  y procurar el desarrollo integral de sus territorios (Artículo 11).

Las Provincias Administrativa y de Planificación podrán se formadas por dos o más municipios contiguos de un mismo departamento. Se constituyen mediante Ordenanza de la Asamblea Departamental. La solicitud de ordenanza la pueden hacer los alcaldes de los municipios que quieran conformarla o el gobernador del departamento o el 10% de los ciudadanos que forman el censo electoral. Cualquiera de ellos puede tomar la iniciativa para solicitar la Ordenanza de constitución. (Artículo 16).
 La formación de una Provincia es competencia exclusiva de la Asamblea Departamental y siempre los Concejo Municipales deben impartir su aprobación mediante Acuerdo municipal. 

La Ley también establece que “el financiamiento de las Provincias Administrativas y de Planificación no generará cargos ni al presupuesto general de la Nación, ni al Sistema General de Participaciones, ni al Sistema general de regalías”. Lo cual significa que debe financiarse con otras fuentes diferentes a estas. 

Las Provincias Administrativas y de Planificación serán entidades administrativas de derecho público, con personería jurídica y patrimonio propio e independiente de los entes territoriales que las conforman (Artículo 17). 

Tampoco los municipios que se asocien pueden generar gastos de funcionamiento adicionales con cargo a su presupuesto ni pueden aumentar su propia carga burocrática.       

El Artículo 18 establece que la Nación podrá contratar o convenir con las Provincias Administrativas y de Planeación la ejecución asociada de proyectos estratégicos de desarrollo territorial, usando el mecanismo de los contratos-plan. También estas formas asociativas tendrán prioridad ante Fondo de Desarrollo Regional del Sistema General de Regalías. 

Y el Artículo 20 define la delegación de competencias, así: “la Nación y los diferentes órganos del nivel central podrán delegar en las entidades territoriales o en los diferentes esquemas asociativos territoriales (…) atribuciones propias de los organismos y entidades públicas de la Nación, así como de las entidades o institutos descentralizados del orden nacional”. En la delegación se establecerán las funciones y recursos para su cumplimiento. 

Este es el contenido de la Ley 1454, la cual no ha sido empleada aún por los municipios para formar esquemas asociativos para su integración territorial. La creación en el Suroeste de una Provincia Administrativa y de Planificación sería un hito histórico y tal vez desencadenaría un proceso de integración territorial en otras zonas del departamento y del país.Bienvenido este proceso que contribuirá a que los territorios tengan instrumentos político administrativos más adecuados para hacer gestión de los conflictos y problemas que se presentan en ellos y que hasta ahora no han sido bien atendidos por los municipios ni por el departamento.



Los procesos supramunicipales: Acueducto El Barcino



Las fuentes que surten el río Mulatos están ubicadas en el municipio de Pueblorrico. Estas aguas abastecen el acueducto multiveredal El Barcino que actualmente atiende veredas de Pueblorrico y veredas del municipio de Hispania. Desde años atrás este acueducto comenzó una fase de expansión en el municipio de Andes, las redes de distribución ya fueron construidas en varias veredas, pero no se han podido conectar al acueducto El Barcino en Pueblorrico por falta de acuerdos. 

El municipio de Pueblorrico y las comunidades organizadas en la Junta del Acueducto Multiveredal, se han mostrado en desacuerdo con esta conexión. Pueblorrico tiene veredas por atender y ha argumentado que deben ser prioridad porque están en condiciones limitadas para acceder a agua para el consumo humano. La concesión de aguas está a nombre del municipio de Pueblorrico que construyó la primera fase del acueducto y es el responsable de gestionar las tierras para protección de las fuentes abastecedoras. 

Las redes de distribución ya construidas en varias veredas de Andes, no se han podido conectar al Barcino porque están incompletas las obras de infraestructura, aunque falta muy poco; adicionalmente el tanque desarenador está fuera de servicio y existen problemas con las válvulas que controlan la presión del agua. Y sobre todo, falta que los alcaldes y las comunidades logren acuerdos no solo frente a la ampliación en veredas y sectores de Pueblorrico y Andes, sino además, futuras ampliaciones en veredas de los municipios de Hispania y Tarso.  

Para tratar estos asuntos, el sábado 2 de julio, los alcaldes de Pueblorrico, Hispania, Andes, Tarso y el gerente de Servicios Públicos de la Gobernación de Antioquia, caminaron hasta la bocatoma del Barcino para conocer de cerca la situación del acueducto. Más tarde, en la fonda de la vereda El Barcino, en límites de Pueblorrico y Andes, los alcaldes, el gerente, y equipos acompañantes, se reunieron con usuarios y la Junta Directiva del Acueducto El Barcino, con concejales de Pueblorrico, la Asociación Campesina Comunidad en Acción de Pueblorrico, Asocomunal de Pueblorrico, otras organizaciones y comunidades de Andes, Hispania y Tarso. 

El alcalde de Hispania Jorge Alberto Vanegas, dijo que el acueducto no se va a crear, puesto que ya existe desde 2007, tiene vida jurídica, asamblea y junta directiva. “Hay que echar para adelante este sistema multiveredal del Mulato, que la próxima vez que nos encontremos sea para inaugurar las obras”, animó. El alcalde de Andes John Jairo Mejía manifestó que Andes quiere ser parte de una empresa de acueducto multiveredal. “Para que un acueducto como El Barcino sea rentable, debería tener siquiera 1500 usuarios; cada municipio por separado no puede hacerlo, pero juntos podemos. Una empresa que no busca usuarios es una empresa que no tiene futuro”, argumentó. El alcalde de Tarso Néstor Fernando Romero, saludó a la comunidad presente, y dijo que tienen expectativas de que el acueducto llegue a unos sectores rurales de su municipio; presentó su disposición de ayudar a buscar la plata para la ampliación. 

El Alcalde de Pueblorrico Juan Fernando Ruiz explicó por qué a lo largo de varios años Pueblorrico se negó a la integración del acueducto, dijo que siempre ha defendido la prioridad de atender las veredas de su municipio, ha enfrentado el tema espinoso de que Pueblorrico sea el dueño de la concesión de aguas. Dijo que mantener la negativa de conectar a Andes en adelante no va a ser posible: Andes puede solicitar una nueva concesión de aguas en Mulatos y seguramente Corantioquia se la otorgará, porque las aguas tienen capacidad, Andes tendría que construir una nueva bocatoma. “Estamos prontos a la entrada en funcionamiento de una nueva ley que declara el agua como un derecho fundamental, con eso Andes podría poner una tutela u otra figura jurídica y nosotros deberemos conectarlos”. 
El gerente de Servicios Públicos de la Gobernación de Antioquia, James Enrique Gallego, dijo que es una meta del gobierno departamental cerrar brechas en materia de servicios públicos rurales. Dijo que el acuerdo con los alcaldes es mejorar lo que hay; “pero no vamos a recibir la red de Andes sin conocer como está, hay que probarla; y sobre todo no pegaremos a nadie más hasta resolver los problemas de los que están conectados actualmente”. Anunció que la ampliación del acueducto El Barcino tiene unos costos aproximados de cinco mil millones de pesos, cifra que será más precisa cuando terminen los estudios técnicos que están en marcha; también dijo que la Gobernación de Antioquia está dispuesta a subsidiar la mitad de este presupuesto. El gerente felicita a los alcaldes por su trabajo conjunto, por pensar en región. 

Las organizaciones y comunidades pusieron en evidencia otros asuntos por atender. Una persona dijo que el acueducto es acéfalo, no tiene cabeza hasta ahora, y propone que un delegado de cada vereda participe en la Junta Directiva del Acueducto El Barcino. Indagaron por la cobertura del acueducto en las veredas de sus municipios; preguntaron si el municipio de Andes y las comunidades harán parte del acueducto y su junta directiva, si la Gobernación de Antioquia hará parte de la junta directiva, si la empresa seguiría administrada por la comunidad o si la manejará un municipio o se le entregará a una empresa privada para que la administre, entre otras inquietudes. 

Los alcaldes y el gerente respondieron que efectivamente Andes y Tarso harán parte de la organización del acueducto El Barcino, advirtieron que los estudios están en marcha y deberán ajustarse a las coberturas de las veredas identificadas como viables, precisaron que serán la junta directiva y la asamblea de usuarios las que decidan sobre el acueducto, para lo cual reconocieron la necesidad de fortalecer su organización y su junta directiva. 

El gerente de servicios públicos, al ser indagado por la participación de la Gobernación de Antioquia en una futura empresa, y en si esta iniciativa constituye la cuota inicial para una empresa subregional de servicios públicos, aclaró que los recursos de la Gobernación son en calidad de subsidio, que la Gobernación no tiene interés en ser parte de la junta directiva del acueducto, y que están interesados en promover esquemas empresariales subregionales liderados por los alcaldes. 

Aunque en esta reunión no hubo acta, ni firma de documentos o acuerdos donde se constaten las conclusiones, los alcaldes y el gerente acordaron seguir adelante con la estructuración técnica, financiera y jurídica del proyecto. Las comunidades por su parte, vieron en este encuentro una oportunidad que permite superar las diferencias entre los alcaldes, los municipios; quedaron expectantes por conocer el proyecto completo, e inquietos frente al proceso de fortalecimiento interno del acueducto y su gobernanza supramunicipal donde aspiran participar. 


Lo que está pasando a nuestra casa


La cuestión del agua*

29. Un problema particularmente serio es el de la calidad del agua disponible para los pobres, que provoca muchas muertes todos los días. Entre los pobres son frecuentes enfermedades relacionadas con el agua, incluidas las causadas por microorganismos y por sustancias químicas. La diarrea y el cólera, que se relacionan con servicios higiénicos y provisión de agua inadecuados, son un factor significativo de sufrimiento y de mortalidad infantil. Las aguas subterráneas en muchos lugares están amenazadas por la contaminación que producen algunas actividades extractivas, agrícolas e industriales, sobre todo en países donde no hay una reglamentación y controles suficientes. No pensemos solamente en los vertidos de las fábricas. Los detergentes y productos químicos que utiliza la población en muchos lugares del mundo siguen derramándose en ríos, lagos y mares.

30. Mientras se deteriora constantemente la calidad del agua disponible, en algunos lugares avanza la tendencia a privatizar este recurso escaso, convertido en mercancía que se regula por las leyes del mercado. En realidad, el acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico, fundamental y universal, porque determina la sobrevivencia de las personas, y por lo tanto es condición para el ejercicio de los demás derechos humanos. Este mundo tiene una grave deuda social con los pobres que no tienen acceso al agua potable, porque eso es negarles el derecho a la vida radicado en su dignidad inalienable. Esa deuda se salda en parte con más aportes económicos para proveer de agua limpia y saneamiento a los pueblos más pobres. Pero se advierte un derroche de agua no sólo en países desarrollados, sino también en aquellos menos desarrollados que poseen grandes reservas. Esto muestra que el problema del agua es en parte una cuestión educativa y cultural, porque no hay conciencia de la gravedad de estas conductas en un contexto de gran inequidad.

31. Una mayor escasez de agua provocará el aumento del costo de los alimentos y de distintos productos que dependen de su uso. Algunos estudios han alertado sobre la posibilidad de sufrir una escasez aguda de agua dentro de pocas décadas si no se actúa con urgencia. Los impactos ambientales podrían afectar a miles de millones de personas, pero es previsible que el control del agua por parte de grandes empresas mundiales se convierta en una de las principales fuentes de conflictos de este siglo.

* Fragmentos de la Encíclica Laudato Si’ El cuidado de la casa común. Papa Francisco

Sobre la guerrra










Por: Estanislao Zuleta


1. Pienso que lo más urgente cuando se trata de combatir la guerra es no hacerse ilusiones sobre el carácter y las posibilidades de este combate. Sobre todo no oponerle a la guerra, como han hecho hasta ahora casi todas las tendencias pacifistas, un reino del amor y la abundancia, de la igualdad y la homogeneidad, una entropía social. En realidad la idealización del conjunto social a nombre de Dios, de la razón o de cualquier cosa conduce siempre al terror, y como decía Dostoyevski, su fórmula completa es “Liberté, egalité, fraternité... de la mort”. Para combatir la guerra con una posibilidad remota, pero real de éxito, es necesario comenzar por reconocer que el conflicto y la hostilidad son fenómenos tan constitutivos del vínculo social, como la interdependencia misma, y que la noción de una sociedad armónica es una contradicción en los términos. La erradicación de los conflictos y su disolución en una cálida convivencia no es una meta alcanzable, ni deseable, ni en la vida personal -en el amor y la amistad-, ni en la vida colectiva. Es preciso, por el contrario, construir un espacio social y legal en el cual los conflictos puedan manifestarse y desarrollarse, sin que la oposición al otro conduzca a la supresión del otro, matándolo, reduciéndolo a la impotencia o silenciándolo.

2. Es verdad que para ello, la superación de “las contradicciones antinómicas” entre las clases y de las relaciones de dominación entre las naciones es un paso muy importante. Pero no es suficiente y es muy peligroso creer que es suficiente. Porque entonces se tratará inevitablemente de reducir todas las diferencias, las oposiciones y las confrontaciones a una sola diferencia, a una sola oposición y a una sola confrontación; es tratar de negar los conflictos internos y reducirlos a un conflicto externo, con el enemigo, con el otro absoluto: la otra clase, la otra religión, la otra nación; pero éste es el mecanismo más íntimo de la guerra y el más eficaz, puesto que es el que genera la felicidad de la guerra.

3. Los diversos tipos de pacifismo hablan abundantemente de los dolores, las desgracias y las tragedias de la guerra -y esto está muy bien, aunque nadie lo ignora-; pero suelen callar sobre ese otro aspecto tan inconfesable y tan decisivo, que es la felicidad de la guerra. Porque si se quiere evitar al hombre el destino de la guerra hay que empezar por confesar, serena y severamente la verdad: la guerra es fiesta. Fiesta de la comunidad al fin unida con el más entrañable de los vínculos, del individuo al fin disuelto en ella y liberado de su soledad, de su particularidad y de sus intereses; capaz de darlo todo, hasta su vida. Fiesta de poderse aprobar sin sombras y sin dudas frente al perverso enemigo, de creer tontamente tener la razón, y de creer más tontamente aún que podemos dar testimonio de la verdad con nuestra sangre. Si esto no se tiene en cuenta, la mayor parte de las guerras parecen extravagantemente irracionales, porque todo el mundo conoce de antemano la desproporción existente entre el valor de lo que se persigue y el valor de lo que se está dispuesto a sacrificar. Cuando Hamlet se reprocha su indecisión en una empresa aparentemente clara como la que tenía ante sí, comenta: “Mientras para vergüenza mía veo la destrucción inmediata de veinte mil hombres que, por un capricho, por una estéril gloria van al sepulcro como a sus lechos, combatiendo por una causa que la multitud es incapaz de comprender, por un terreno que no es suficiente sepultura para tantos cadáveres”. ¿Quién ignora que este es frecuentemente el caso? Hay que decir que las grandes palabras solemnes: el honor, la patria, los principios, sirven casi siempre para racionalizar el deseo de entregarse a esa borrachera colectiva.

4. Los gobiernos saben esto, y para negar la disensión y las dificultades internas, imponen a sus súbditos la unidad mostrándoles, como decía Hegel, la figura del amo absoluto: la muerte. Los ponen a elegir entre solidaridad y derrota. Es triste sin duda la muerte de los muchachos argentinos y el dolor de sus deudos y la de los muchachos ingleses y el de los suyos; pero es tal vez más triste ver la alegría momentánea del pueblo argentino unido detrás de Galtieri y la del pueblo inglés unido detrás de Margaret Thatcher.

5. Si alguien me objetara que el reconocimiento previo de los conflictos y las diferencias, de su inevitabilidad y su conveniencia, arriesgaría paralizar en nosotros la decisión y el entusiasmo en la lucha por una sociedad más justa, organizada y racional, yo le replicaría que para mí una sociedad mejor es una sociedad capaz de tener mejores conflictos. De reconocerlos y de contenerlos. De vivir no a pesar de ellos, sino productiva e inteligentemente en ellos.

Que sólo un pueblo escéptico sobre la fiesta de la guerra, maduro para el conflicto, es un pueblo maduro para la paz.

La minería irresponsable nos está destruyendo


Los Obispos de las Provincias Eclesiásticas de Medellín y Santa Fe de Antioquia, que corresponden a los Departamentos de Antioquia y Chocó, ante las graves y preocupantes situaciones que siguen apareciendo en relación con la explotación minera en los territorios de las comunidades que están bajo nuestro cuidado pastoral, manifestamos ante la opinión pública: 

1. Como pastores, en repetidas ocasiones y especialmente a través de nuestra Carta Pastoral sobre la Minería, publicada el 26 de julio de 2015, hemos alzado nuestra voz y llamado la atención contra los efectos nocivos de la explotación de los recursos naturales, y particularmente del ejercicio irresponsable de la minería. Estas actividades han traído graves repercusiones para el medio ambiente, la dignidad humana y la convivencia social en nuestras comunidades. 

2. Hemos constatado que, a pesar de nuestras denuncias, sumadas a las de muchas otras instituciones, organizaciones y medios de comunicación social, las problemáticas en torno a la explotación minera en vez de mejorar han empeorado. 

3. Suscitan en nosotros particular preocupación, a raíz de recientes informes sobre el tema, dos gravísimas situaciones: el alto índice de deforestación, como consecuencia de la extracción minera a cielo abierto1 , y las afectaciones causadas en el ambiente y en las personas por la contaminación con mercurio (2) .

4. Nos reafirmamos en cuanto hemos manifestado en nuestra Carta Pastoral sobre la Minería e invitamos de nuevo a los organismos del Estado colombiano, a las empresas nacionales e internacionales y a la sociedad civil, a actuar decididamente para evitar que la minería mecanizada, con sus dragas y retroexcavadoras, siga destruyendo el medio ambiente y la salud de las personas en nuestro país. Se deben implementar medidas eficaces para detener el actual desastre ambiental y social. 

5. Insistimos en la necesidad de propiciar un cambio de mentalidad para que no se conciba la minería como opción privilegiada para el desarrollo económico. Exhortamos a favorecer otras actividades para la subsistencia de los pobladores de las zonas de minería, como la agricultura, la pesca, las artesanías, el turismo ecológico, todo ello desde una auténtica valoración de la biodiversidad. 

6. Reiteramos que la lucha contra la minería ilegal requiere acabar con la corrupción de algunos servidores públicos, hacer realmente operativas las Instituciones del Estado y contrarrestar la acción de los grupos armados ilegales. De igual modo, en la perspectiva del post-acuerdo con las FARC, se debe garantizar que esta guerrilla renuncie definitivamente a la minería.

7. Enfatizamos que ambas, la actual minería mecanizada y la megaminería de empresas multinacionales, dañan gravemente el medio ambiente y perjudican la salud de las personas. 

8. Con el Papa Francisco proclamamos que “es necesario que se escuche el grito de tantas personas, familias y comunidades que sufren directa o indirectamente por las consecuencias, a menudo demasiado negativas de la actividad minera” (3) . 

+ Ricardo Tobón Restrepo Arzobispo de Medellín 
+ Guillermo Orozco Montoya Obispo de Girardota 
+ Jorge Alberto Ossa Soto Obispo de Santa Rosa de Osos 
+ Julio Hernando García Peláez Obispo de Istmina – Tadó 
+ César A. Balbín Tamayo Obispo de Caldas 
+ Edgar Aristizábal Quintero Obispo auxiliar de Medellín 
+ Orlando Corrales García Arzobispo de Santa Fe de Antioquia
+ Fidel León Cadavid Marín Obispo de Sonsón – Rionegro 
+ Juan Carlos Barreto Barreto Obispo de Quibdó 
+ Noel Londoño Buitrago Obispo de Jericó 
+ Hugo Alberto Torres Marín Obispo de Apartadó 
+ Elkin Fernando Álvarez Botero Obispo auxiliar de Medellín

Bogotá, 6 de julio de 2016 

NOTAS: 1. Investigaciones recientes afirman que en 17 departamentos de Colombia se realiza minería a cielo abierto. Chocó y Antioquia son los más afectados. En los 17 departamentos hay 78.939 hectáreas 3 afectadas. El 79% está en los departamentos de Chocó (46%) y Antioquia (33%). Hay minería en 5 parques naturales y en zonas cercanas a 9 más. Esta minería causa daño al bosque y a la cobertura natural. El daño a la vegetación pura es de 24.450 hectáreas, el 77% en el Chocó, donde se encuentra el ecosistema con “biodiversidad más importante del mundo”. Cada mes se destruyen un promedio de 2.000 hectáreas de bosque en el país a causa de la minería a cielo abierto. Sólo el 2% de esta minería tiene licencia ambiental. Otro de los hallazgos del estudio es la estrecha relación entre la explotación de oro de aluvión y los cultivos de coca. En este sentido, el documento evidencia que, por ejemplo, en los departamentos de Caquetá, Nariño y Putumayo, más del 80% de las zonas donde se practica este tipo de minería, se localizan en territorio afectado por cultivos ilícitos. En Bolívar esto ocurre en el 45% de las áreas cultivadas con coca, mientras que en Chocó, Valle y Antioquia este porcentaje se encuentra entre el 30 y el 35%. (Cfr. Informe: Explotación de oro de aluvión en Colombia, Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y los Ministerios de Justicia, Medio Ambiente y Minería, presentado el 28 de junio de 2016). 

2. Según el Estudio Nacional del Agua, realizado por el IDEAM, se estima que 205 toneladas de mercurio terminan al año en los ríos de Colombia. El boom de la minería ilegal está convirtiendo los afluentes de 17 departamentos del país en autopistas contaminadas. También se ha revelado que sólo en 13 ríos de Antioquia los mineros ilegales han arrojado 100 toneladas de mercurio poniendo en riesgo la vida de al menos un millón de personas. La Corte Constitucional anunció que asumirá una acción de tutela instaurada por comunidades indígenas y afro del río Atrato, en el departamento de Chocó, según la cual 37 niños habrían muerto en el último año en la región luego de que presuntamente consumieran agua contaminada con mercurio (cf. El Espectador, Ed. digital, 3 de febrero del 2016, 37 habrían muerto en Chocó por tomar agua contaminada con mercurio). 

Un estudio efectuado por el Instituto de Investigaciones Ambientales del Pacífico, que se concentró en 70 personas que habitan en la cuenca del río San Juan, determinó que 50 estaban contaminadas con mercurio. El organismo midió y pudo establecer que, en esa misma cuenca del San Juan, 62.000 hectáreas (124.000 campos de fútbol) han sido malogradas por la minería (cf. El Tiempo, 11 de agosto de 2014, El desolador panorama de la minería ilegal en el Chocó). 

3. Papa Francisco, Mensaje al Encuentro: Una Jornada de Reflexión – Unidos a Dios escuchamos un grito; 17 de julio de 2015.


Contenido del Esquema de Ordenamiento Territorial


Los esquemas de ordenamiento territorial deberán contener como mínimo los objetivos, estrategias y políticas de largo y mediano plazo para la ocupación y aprovechamiento del suelo, la división del territorio en suelo urbano y rural, la estructura general del suelo urbano, en especial, el plan vial y de servicios públicos domiciliarios, la determinación de las zonas de amenazas y riesgos naturales y las medidas de protección, las zonas de conservación y protección de recursos naturales y ambientales y las normas urbanísticas requeridas para las actuaciones de parcelación, urbanización y construcción.

Las autoridades competentes sólo podrán otorgar licencias urbanísticas una vez que dicho plan sea adoptado. Ningún agente público o privado podrá realizar actuaciones urbanísticas que no se ajusten a las previsiones y contenidos de los planes de ordenamiento territorial.

Participación ciudadana



Para efectos de organizar la participación comunitaria en la definición del contenido urbano del plan de ordenamiento, las autoridades municipales podrán tomar los barrios o agrupamientos de barrios residenciales como referentes comunitarios para la participación ciudadana en el ordenamiento.

Lo pertinente regirá para la participación comunitaria en la definición del contenido rural, caso en el cual la división territorial se referirá a veredas o agrupaciones de veredas.

Las organizaciones cívicas debidamente reconocidas de agrupamientos de barrios o veredas, a través de mecanismos democráticos podrán designar representantes para que transmitan y pongan a consideración sus propuestas sobre los componentes urbano y rural del plan. Estas mismas organizaciones cívicas mantendrán su participación en el ordenamiento del territorio para:

1. Proponer la asignación específica de usos y aprovechamientos del suelo en micro zonas de escala vecinal. En las zonas exclusivamente residenciales estas propuestas podrán referirse a normas de paisajismo, regulaciones al tránsito vehicular y demás previsiones tendientes al mantenimiento de la tranquilidad de la zona.

2. Proponer planes parciales que son instrumentos para desarrollar y complementar las disposiciones de los planes de ordenamiento en áreas determinadas del suelo urbano y de expansión urbana,

3. Ejercer acciones de veeduría ciudadana que garanticen el cumplimiento o impidan la violación de las normas establecidas.




Integración nro. 6, julio 15 de 2016 PDF



Integración nro. 6, julio 15 de 2016 PDF


11 de junio de 2016

INTEGRACIÓN Nro. 5





Suroeste Antioqueño, junio 15 de 2016



Elemental, Camilo Barrios



Un acto de responsabilidad

EDITORIAL

Después de los reiterados intentos de terminar el enfrentamiento armado que sufrimos en Colombia desde el asesinato de Jorge Eliecer Gaitán, hoy se está fraguando ante nosotros la posibilidad real de empezar a construir un país que pueda resolver sus conflictos por las vías del debate de los argumentos y no de las armas.

Es cómodo para algunos exigir penas drásticas para los autores de los crímenes de guerra; para quienes han sido desplazados de sus tierras, que son millones de colombianos pobres, trabajadores sin empleo ni futuro, para quienes han perdido sus familiares y pueden ellos mismos perder su vida, es urgente, es indispensable la terminación del enfrentamiento armado y que se inicie el tránsito a la reparación y a las posibilidades para una existencia sin miedo, sin amenazas, una vida donde la dignidad no sea una mera palabra.

Y también para los otros millones de colombianos, víctimas indirectas de la guerra que ha postrado este país para que se enriquezcan algunos con la corrupción, el tráfico de armas, drogas, gentes, la usurpación de tierras, la entrega del patrimonio natural, para todos nosotros, es urgente y justo tener la alternativa de un país que garantice no solo el respeto a la vida, también a una sociedad solidaria con dirigentes idóneos, honestos, unos líderes que no sean la vergüenza pública.

Una forma cruel de continuar esta guerra es cerrarle el paso a los acuerdos que están a punto de concluir en La Habana. Reclaman que no haya impunidad, que haya sanciones para todos los responsables de las muchas atrocidades cometidas; pues bien, empecemos con el señor Presidente de la República que como Ministro de las fuerzas militares de Colombia de entonces fue responsable de los más de tres mil falsos positivos con que fueron asesinadas personas inocentes para hacerlas aparecer como bajas de las guerrillas; y no sólo él, su jefe inmediato, el entonces Presidente de Colombia; y los altos mandos militares y los jefes guerrilleros, y los grandes finqueros, industriales y comerciantes que patrocinaron los paramilitares, y los pequeños finqueros que apoyaron la guerrilla voluntariamente o por miedo a morir, los congresistas que no hicieron nada para evitar la tragedia y los congresistas que se involucraron directamente en el horror, y los alcaldes y los periodistas que favorecieron unos u otros grupos, y los mandos medios del ejercito, la policía, la armada, la guerrilla, los paras, y usted lector que no hizo nada o estuvo de acuerdo y yo que tampoco hice nada a pesar de no estar de acuerdo.

Decir que el Presidente Santos, el hijo de la oligarquía más rancia de este país, el ministro de todos los presidentes, es comunista al servicio de las Farc, pareciera un chiste, pero en realidad es una desinformación malintencionada para tratar de justificar la continuación de la guerra. Que el gobierno le está entregando el país a las Farc, es otro engaño, ahí están los acuerdos, en este periódico los hemos presentado.

No es aceptable que al horror de sesenta años de miles de muertos, desparecidos, mutilados, millones de desplazados, de una sociedad señalada como la segunda más injusta del mundo, no quiera silenciar las armas, no quiera darse la oportunidad de salir del horror. Sabemos que la verdadera paz se construirá paso a paso durante una larga jornada, pues el daño que tenemos en nuestra alma es muy, pero muy profundo. De lo que se trata ahora es de dar el primer paso: terminar el enfrentamiento armado.



Un país que sacrifica su gente, su patrimonio y su futuro

Por: Fernando Jaramillo

No es reciente en Colombia el lamentable sacrificio de su gente, ni de su patrimonio. Desde los habitantes precolombinos de estas tierras, despojados con violencia y engaños de sus culturas, lenguas, religiones, del sentido de colectividad y las relaciones armoniosas con la naturaleza, hasta hoy, con multitud de jóvenes cuyo arraigo es la pertenencia o el sometimiento a grupos armados, generación tras generación hemos recorrido un camino que deja tras de sí un rastro casi infinito de gentes vencidas, sueños arruinados, derechos negados, rabias, odios y venganzas acumuladas.

El eje por el cual ha transitado este largo encadenamiento de pérdidas humanas, es la disputa por la posesión de la tierra. En primer lugar, al negarles los invasores a los indígenas identidad como personas, no les dejaron ninguna opción de propiedad; sin embargo, fue necesario garantizar la supervivencia de algunas tribus agricultoras que proveyeran de alimentos y por ello la corona española concedió “la gracia” a los indígenas de vivir y cultivar en resguardos. Pero con el paso de los años, se incrementó el acaparamiento de tierras por algunas familias gobernantes en las distintas regiones colombianas, lo que condujo a apropiación de predios integrantes de los resguardos, originando una lucha que se mantiene en el presente entre comunidades ancestrales que reclaman la totalidad de las tierras asignadas en los resguardos y terratenientes que se niegan a devolverlas a sus legítimos dueños. Es el caso de las comunidades Nasa que en el norte del departamento del Cauca están reclamando los terrenos que hoy el Estado y sus fuerzas armadas defienden para los usurpadores.

No han sido únicamente los indígenas a quienes se ha negado el derecho a la propiedad de la tierra. También los pueblos negros que tradicionalmente han ocupado terrenos aprovechados colectivamente y otros agricultores, vienen luchando hace generaciones por el reconocimiento del derecho a la propiedad de la tierra que han cultivado en predios de la nación, o que han comprado y les han expropiado durante las frecuentes épocas de violencia sufridas en nuestro país.

El acaparamiento de tierras por las familias dominantes del país, por los terratenientes tradicionales o nuevos surgidos en las diferentes épocas de violencia rural colombiana, ha llevado a que los agricultores se vean desplazados hacia nuevos baldíos para instalarse en ellos con actividades productivas muchas veces ilegales y de alto impacto ambiental. Pero también a estos lugares llegan grupos armados que controlan los comercios y procesos económicos ilícitos, imponen sus mandatos arbitrarios y, no pocas veces con la complicidad de agentes del Estado, se adueñan provisionalmente de las tierras que terminan engrosando los latifundios ya establecidos. 

   PARO NACIONAL AGRARIO









Foto: Santiago Mesa, pacifista.co

Es este contexto de lucha por la propiedad de la tierra que debemos tomar en cuenta a la hora de referirnos a los paros agrarios de los últimos años en Colombia y, en general, a los conflictos sociales de este país.

De forma similar como algunos agentes políticos niegan la existencia de los conflictos sociales armados en Colombia, hay quienes rechazan la usurpación de la propiedad rural como origen de los enfrentamientos de los campesinos con las fuerzas del Estado y de paso justifican el despojo y la represión de las legítimas aspiraciones campesinas e indígenas señalándolas como acciones delictivas de origen terrorista, tal como lo hacen los medios de desinformación oficial y destacados miembros del gobierno nacional.

Además de la expropiación y la negación de los derechos de las comunidades rurales, otros factores han movilizado al campesinado por la defensa de sus intereses: los altos costos de insumos agrícolas, los bajos precios de sus productos y las dificultades de acceso a los mercados con el agravante del abuso de los intermediarios, el ingreso masivo de alimentos importados como resultado vergonzoso de los Tratados de Libre Comercio y el establecimiento de economías extractivistas que concentran grandes extensiones territoriales, con el consiguiente desplazamiento poblacional rural, para las explotaciones mineras y petroleras, construcciones de grandes centrales hidroeléctricas, plantaciones madereras y de biocombustible.
En febrero de 2013 los caficultores se movilizaron en las distintas zonas cafeteras en exigencia de mejores condiciones económicas para su trabajo y en agosto del mismo año se inició el paro nacional agrario en demanda de: 1) Implementación de medidas y acciones frente a la crisis de la producción agropecuaria. 2) Acceso a la propiedad de la tierra. 3) Reconocimiento a la territorialidad campesina. 4)Participación efectiva de las comunidades y los mineros pequeños y tradicionales en la formulación y desarrollo de la política minera. 5) Adopción de medidas y se cumplan las garantías reales para el ejercicio de los derechos políticos de la población rural y 6) Inversión social en la población rural y urbana en educación, salud, vivienda, servicios públicos y vías.

El gobierno central llegó a varios compromisos para satisfacer el pedido de los cafeteros y los campesinos en paro nacional que demostraron firmeza en su movimiento, a pesar de la dura represión que produjo 12 campesinos asesinados, 485 heridos y varios desaparecidos, segun la revista Semana.

Hoy, junio de 2016, nuevamente el campesinado colombiano se ve obligado a realizar otro paro nacional y exponerse a los enfrentamientos con la fuerza armada del Estado que han ocasionado ya 3 indígenas muertos, pues según la Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular el gobierno ha incumplido lo pactado en 2013: “El Gobierno nacional alega que ha cumplido y que no se explica por qué la Cumbre Agraria realiza esta jornada. Es cierto que sobre algunos de los compromisos hechos en los llamados acuerdos de confianza, algo se ha avanzado, sin que se pueda decir que se haya llegado ni siquiera al 50% de cumplimiento. Hay temas como el de la adjudicación de tierras, los proyectos de infraestructura y el tema de garantías y derechos humanos, en los cuales el avance es mínimo o casi nulo. Respecto a la línea de financiación a través del Fondo de Fomento Agropecuario, el Gobierno Nacional se comprometió a invertir $250 mil millones durante la vigencia de 2014 de los cuales la Cumbre Agraria solo ha recibido 40%.

Igualmente se comprometió a garantizar que estos recursos respondieran al principio de anualidad, cosa que no se ha cumplido ya que para este año 2016 se están desembolsando apenas recursos del año fiscal de 2014 quedando en el aire la adjudicación de recursos de los dos años siguientes. En cuanto a las Cumbres de Paz solo el 30% de recursos se han desembolsado. Respecto al fortalecimiento organizativo, que es el monto más pequeño, se ha desembolsado la totalidad de lo acordado.

Sin embargo es muy importante que la opinión pública sepa que sobre los ocho temas de fondo, contenidos en el Pliego Único Nacional, después de tres años de haber iniciado la negociación, sobre ninguno de ellos hay ningún acuerdo y que solo en tres de ellos se han generado algunos intercambios de información y de propuesta, sin que exista ningún compromiso real de parte del Gobierno nacional de avanzar en algunas de las propuestas hechas por la Cumbre Agraria”. (Prensa rural)

Para nosotros en el Suroeste las peticiones campesinas e indígenas están en la ruta de lo que consideramos debe ser la conservación del patrimonio natural y cultural nuestro. El gobierno colombiano está guiado por una concepción desarrollista impulsada por el sistema económico mundial que tiene en peligro la existencia humana con el agotamiento de la naturaleza considerada como un recurso que debe sostener un crecimiento de la rentabilidad para la industria, el comercio y el gran capital, un sistema mundial que somete a ciertos países a la sobre explotación de su gente y su ambiente, como el caso colombiano entregado a las multinacionales por una clase política corrupta.

El futuro del Suroeste debe ser una elección de sus habitantes, decisión que debe nacer del conocimiento de nuestra historia y de nuestras posibilidades dentro de unas relaciones solidarias y no competitivas entre nosotros, de unos vínculos con la naturaleza fundados en el amor y el respeto por la madre tierra que supere el consumismo y la irresponsabilidad política, donde la paz sea una actitud permanente y no un simple eslogan que trata de esconder las complejidades de las injusticias cometidas contra la población más representativa de este país: los campesinos.

Decimos sí a los acuerdos de terminación del enfrentamiento armado y también sí en nuestros corazones a la paz con la naturaleza.

Deliberación

Por: Nelson Enrique Restrepo Ramírez


Foto: Internet

La tía, en medio de una reunión familiar me invita a tomar asiento a su lado, se corre haciéndome campo en el sofá y me pregunta: 

- Hágame el favor y me explica: ¿Por qué el gobierno le va a pagar millón y medio a cada desmovilizado de las Farc? Yo no pondría un peso. 

- Me parece muy bien que lo haga -respondo. Yo si lo pondría -apunté.   

- Van a premiar delincuentes; qué ejemplo para los jóvenes -advierte. 

- ¿Usted estaría de acuerdo en que mi prima tenga como novio a un desmovilizado? ¿Le daría trabajo en su casa a una desmovilizada? -le pregunto.

- ¿Y yo por qué  lo tengo que hacer? ¡Qué lo haga el gobierno!

- El Estado intenta hacerlo, lo mismo hizo con las AUC usando los impuestos que pagamos usted y yo -le afirmo a la tía acomodándome en el sofá para mirarla a los ojos. Supongamos -continúo, que se trata de cien hombres y mujeres que fueron reclutados por la guerrilla cuando eran menores de edad, algunos están casados, tienen hijos, todos saben trabajar, pero nadie les da empleo, nadie les da espacio. ¿Qué alternativas tienes para ellos? ¿Robar? ¿Extorsionar? ¿Montar una oficina de sicarios? -pregunto levantando el tonito. El primo que estaba con nosotros, interviene:  

- Es que la mayoría de ellos fueron obligados, o por venganza, o por falta de oportunidades se metieron en tremendo rollo, afirma el primo acompañando mis argumentos.   

Les describo dos escenas que me han impactado en el trabajo con excombatientes: i) En una asamblea ciudadana en San Carlos, Antioquia, un desmovilizado de las AUC le pedía a la ciudadanía que no acudieran a él para resolver problemas de deudas y otros líos, que le ayudaran a salir de la ilegalidad y pasar a la civilidad. ii) Por allá en el 2009 un desmovilizado de las AUC desde Pereira advertía en una entrevista en la FM radio, que si nadie le ayudaba se pondría a robar, lo decía derrotado de haberlo intentado todo para tener un empleo.

- Es un problema muy jodido de esta sociedad de violentos y guerreros vinculados a guerrillas, paramilitares, bandas ilegales, combos, tanto violento y tanto ladrón -apunta el primo.
  
- ¿Entonces estarías de acuerdo que el novio de la prima sea un desmovilizado? -le insisto a la tía. 

- No,  prefiero poner la plata para que el gobierno le ayude -concluye y se levanta del sofá terminando la deliberación. 

Deliberar es “considerar atenta y detenidamente el pro y el contra de los motivos de una decisión, antes de adoptarla y la razón o sinrazón de los votos antes de emitirlos. Resolver algo con premeditación” (RAE) 


Deliberación “hace referencia a una cierta actitud propicia a la cooperación social, a saber, a esa disposición abierta a ser persuadido mediante razones relativas a las demandas de los otros tanto como a las propias” Habermas citando a Michelman.

El alcalde de Concordia






El abogado de la Corporación Universitaria de Sabaneta J. Emilio Valderrama, Diego Alejandro Restrepo Guerra, con sus 34 años fue elegido alcalde del municipio de Concordia luego de desempeñarse como secretario de gobierno de Ebéjico, Ciudad Bolívar y Concordia. Su candidatura tuvo el aval del Centro Democrátivo y el apoyo de otros partidos que lograron el 68% de los votos para la Alcaldía de Concordia.

¿Qué características principales tiene Concordia a las cuáles su Administración quiere responder de forma especial?

Concordia tiene muchas necesidades pero el principal enfoque lo daremos a la seguridad ciudadana haciendo un trabajo contra los expendedores de drogas y el microtráfico que ha sido tan fuerte y ha venido acabando socialmente nuestro municipio, desintegrando la familia concordiana; a la vez  fomentaremos las oportunidades a través del deporte, la cultura, el esparcimiento, abriendo espacios para nuestras comunidades para alejarlos del consumo. Nosotros tratamos al expendedor como un delincuente, al consumidor como un enfermo.

El medio ambiente es para nosotros fundamental a través del fortalecimiento de nuestra Secretaría de agricultura y medio ambiente, de  la aplicación del comparendo ambiental, de la revisión del Esquema de Ordenamiento Territorial para la protección ambiental en todos los sentidos. También es importante la protección de los animales frente al maltrato. 

La infraestructura deportiva será para nosotros muy importante para que Concordia tenga unos escenarios deportivos mejores. Igualmente queremos mejorar la infraestructura de vías, de transitabilidad en uno de los municipios con mayor cantidad de vías terciarias del país.

Venimos mejorando la cobertura del servicio de restaurante escolar, vamos a llegar a los 700 estudiantes entre sexto y once atendidos con el restaurante y nos vamos a acoger a la jornada única según las directrices del gobierno nacional. La cobertura de atención a las personas de la tercera edad, está alcanzando el 30% de lo que va corrido de este año. Nuestro hospital es hoy un ejemplo, siendo de primer nivel no tiene nada que envidiarle a cualquier clínica de la ciudad de Medellín, un hospital que en materia de infraestructura está muy bonito. Trabajamos bajo el lema “salud con corazón” y “atención con corazón” para que nuestros campesinos se sientan bien atendidos. Hemos ampliado la consulta externa de las 5 de la tarde a las 8 de la noche, creamos dos plazas más de médicos, en el corregimiento El Socorro tendremos médico dos días por semana a partir de julio de este año.

Concordia es un municipio muy tranquilo, invitamos a todos los suroestanos a visitarnos.

Concordia tiene una producción cafetera basada en plantaciones de extensión latifundista. ¿Cómo afecta esto a los pequeños y medianos caficultores?

En el componente de desarrollo agropecuario de nuestro Plan de Desarrollo Municipal tenemos el fortalecimiento del pequeño y mediano caficultor, porque el grande también lo vamos a fortalecer a través de mejores vías, mejor educación, a través de una mejor seguridad.

Tenemos que explicarle a nuestra comunidad la importancia de que a nuestro municipio no llegue la minería ilegal que tanta dificultades en materia social y económica puede causar; es un llamado desde Concordia, no es que estemos en contra de la ley, estamos en contra de que nuestras comunidades sean atropelladas por fenómenos ilegales que causan prostitución, que sigan atropellando como hoy hace el microtráfico en nuestro departamento a las familias, afectando las buenas costumbres y sobre todo, que afecten el medio ambiente que para nosotros es fuente de vida.

¿Tiene usted información si existen solicitudes de títulos mineros de multinacionales en el municipio de Concordia?

Hace pocos días nos notificó la Secretaría de Minas de la Gobernación que hay una solicitud de título minero que abarca áreas de Concordia y otros municipios vecinos. Hago un llamado a los alcaldes de estos municipios para que nos unamos y demos respuesta jurídica y social de un territorio que no es minero, es cafetero, turístico, amable.

¿Cómo dinamizar la integración regional del Suroeste?

Lo más importante es la comunicación y que tracemos metas comunes para el desarrollo de la región articulando los Esquemas de Ordenamiento Territorial, que los Planes de Desarrollan converjan con los planes departamental y nacional de desarrollo, para articular acciones en materia de vías, de seguridad, de integración cultural, porque el Suroeste será un polo de inversión desde Medellín y tendremos que tener ofertas y estar preparados para este cambio. Tenemos que educar a nuestros ciudadanos para que desarrollen actividades desde nuestro territorio, así que la oferta académica debe buscar atender nuestras necesidades sin que haya desplazamiento de nuestras gentes.



INTEGRACIÓN al aula

Por: Jorge Aurelio Toro Restrepo
        Docente de Lengua Materna
        I.E. San Juan de los Andes- Andes

Don Nolasco Gómez me alcanzó en la calle y me preguntó señalándome un paquete de periódicos: Jorge, ¿le sirve para trabajar con los alumnos en clase? Sí, claro que sí don Nolasco -contesté. Ese mismo día me dejó 30 ejemplares en el colegio.

Una rápida ojeada me permitió descubrir que en la última página estaba el artículo que podría trabajar en clase de español. El asunto minero ha golpeado duro a la región y en Andes, Santa Rita es claro ejemplo del pésimo negocio que una cultura agrícola hace con el trueque minero.

Leí con atención el artículo “El enroque de Anglogold  Ashanti”* y el impacto fue muy grande, dadas las proporciones del proyecto minero y alcancé a mezclar imágenes de los paisajes bucólicos que ofrecen hoy Jericó y Támesis, con la aridez propia de algunos municipios del nordeste antioqueño. Elaboré unas preguntas con un nivel de lectura superficial, literal, es decir, nada complejo, y realicé una pequeña motivación a mis alumnos de grado once. El ejercicio era leer y responder, entre otras, estas preguntas: ¿Qué es la Anglogold Ashanti? ¿Qué minerales van a extraer? ¿Qué municipios se afectan con esta exploración y explotación? ¿Qué estrategias aplica Anglogold Ashanti para “ganarse” a la comunidad de Jericó? ¿Qué piensa el alcalde de Jericó de todo esto? ¿Qué clase de texto es el que acabas de leer?, para aplicar un poco de tipología textual. 




Quiero compartir con ustedes las respuestas a dos preguntas que concitaban a asumir una posición personal a estos jóvenes:

¿Si Anglogold Ashanti realiza la explotación minera, qué crees que pasará con el agua de la región? Estas fueron algunas respuestas:

“El agua de la región acabará contaminada, afectando a todas las especies que la utilizan”. “El proyecto minero tomaría el agua para procesar los minerales y acabaría con toda la agricultura y el acueducto veredal”. “Se va a contaminar hasta tal punto que va a llegar a ser inconsumible para el ser humano”(Julián Arango). “Se agotará rápidamente, ya que acabarán con las fuentes de agua” (Daniel Ruiz). “Terminaría contaminada por la explotación minera”.    

Luego les pedí que realizaran un comentario personal sobre el artículo. Estas fueron algunas respuestas:

Anglogold Ashanti no piensa en el daño que la va a provocar a esta zona a nivel ambiental; solo piensa en las ganancias de sus socios (Armando Gallego). Proporcionará trabajo y economía durante unos años, pero después todo será un caos; no trae tantos beneficios como parece, ya que el agua se contaminará; sería un descontrol sostener 10 mil trabajadores y lo que están haciendo es empobrecer más al pobre y enriquecer más al rico (Julián Ocampo). Me parece una falta de respeto frente a los pobladores de Jericó y Támesis, ya que este empleo que van a brindar a mucha gente va a traer desgracias para los pobladores por la inseguridad y para los recursos naturales (Samuel Villa). Pienso que no deberían llevar a cabo el proyecto porque aunque se genere muy buena economía, el daño será muy grande, afectando a las generaciones futuras (Daniel Ruiz). El gobierno no hace nada para que el proyecto no se realice, prefieren el dinero. No se preocupan por la salud de la población que tendrá agua contaminada (Camilo Velásquez). No deberían llevar a cabo este proyecto…se darían muchos daños a la naturaleza, al tomar agua que sirve para la agricultura y el abastecimiento de acueductos multiveredales (Carlo Henao). Creo que no deberían permitir eso, ya que en un futuro nos va a afectar a todos, destruirán el medio ambiente, contaminará los nacimientos de agua y vendrán 10.00 personas que causarán más problemáticas en la sociedad (Andrés López). Me parece muy bien que nos informen de cómo quieren explotar nuestras tierras. En mi concepto está muy mal, ya que acaban con los cultivos de estos municipios y en unos años serán unos desiertos, por la gran contaminación que tendrían sus aguas (Ana M. Vélez). El proyecto no debería ser llevado a cabo, ya que al momento de ser finalizado, afectará los recursos hídricos, a su vez la biodiversidad y la población que subsista consumiendo de esta agua (Isaac Díaz).

Agradezco a las mesas ambientales encargadas de la publicación del periódico  Integración y por mantener su distribución gratuita. Los artículos sobre ordenamiento territorial son bien interesantes. Valoro mucho el artículo-homenaje a Umberto Eco aparecido en el número 2, y que es una deliciosa provocación sobre el oficio de ser maestro en tiempos de la internet. Interesante el reportaje al alcalde de Tarso, en el número 1. Muchas gracias a mis alumnos. 

* Integración. Número 1, febrero 15/2016. Pág. 11



Los municipios son autónomos para prohibir minería en sus territorios


Es la conclusión a la que llegaron los estudiosos de los temas ambientales jurídicos presentes en el encuentro de cierre del Programa Diálogo Democrático para la Seguridad Ambiental que venían adelantando Conciudadanía en el Suroeste antioqueño y Foro Nacional por Colombia en Cundinamarca.


Mauricio Montero representante del Ministerio de minas, el abogado y consultor Rodrigo Negrete, la abogada Johana Rocha del centro de estudios para la justicia social Tierra Digna, la abogada Helena Durán de Dejusticia -derecho, justicia, sociedad-, el economista Álvaro Pardo de Colombia Punto Medio, Mauricio Cabrera geólogo de WWF y Alonso Cardona de Conciudadanía (de izquierda a derecha en la foto), panelistas en el evento realizado en Medellín los días 2, 3 y 4 de junio de 2016, analizaron con amplitud las implicaciones de la sentencia 273 de la Corte Constitucional del 25 de mayo de 2016 que declara inconstitucional el artículo 37 del código de minas (Ley 685 de 2001) que dice:

“ARTÍCULO 37. PROHIBICIÓN LEGAL. Con excepción de las facultades de las autoridades nacionales y regionales que se señalan en los artículos 34 y 35 anteriores, ninguna autoridad regional, seccional o local podrá establecer zonas del territorio que queden permanente o transitoriamente excluidas de la minería. Esta prohibición comprende los planes de ordenamiento territorial de que trata el siguiente artículo”.

El representante del Ministerio de Minas llamó al reconocimiento de que la “minería responsable y bien hecha”, establecida en relaciones de confianza legítima entre las empresas, el Estado y la sociedad, contribuye al desarrollo nacional. Además tomó atenta nota de los planteamientos que sobre la inconstitucionalidad del artículo 37 presentaron los demás panelistas, los cuales pueden ser resumidos así: 

1. Desde la promulgación de la Ley 685 han pasado 15 años de violación del derecho de los alcaldes y concejos municipales a decidir en plena autonomía los usos del suelo de su jurisdicción, pues si bien es cierto que el ordenamiento legal colombiano concede al Estado la propiedad del subsuelo, el acceso a éste se da a través del suelo cuyo uso esta reglamentado por el municipio por medio del Plan o Esquema de Ordenamiento Territorial.

Siendo las autoridades municipales parte del Estado colombiano con el derecho a ordenar el uso del suelo, la Corte Constitucional en distintas sentencias ha establecido que los procesos de exploración y explotación mineros deben ser acordados, concertados, por la autoridad nacional con los entes territoriales y con participación de sus comunidades.
2. Al ser declarado inexequible el Artículo 37, los municipios pueden en sus Planes de Ordenamiento Territorial establecer zonas del suelo donde esté prohibida permanentemente la minería.

3. El código de minas en su Artículo 16 concede el título minero según el principio de “primero en el tiempo, primero en el derecho”, decisión que ha sido demandada por cuanto permite que cualquier persona por el hecho de haber presentado una solicitud de titulación minera, recibe la prelación para obtenerlo, lo que ha llevado a que, por ejemplo, en Antioquia cerca del 90% del territorio esté titulado o bajo solicitud de explotación minera.

4. El Artículo 13 del código de minas declara la minería como de utilidad pública e interés social; sin embargo, esta es la única actividad comercial privada considerada de utilidad pública e interés social que puede exigir expropiación de bienes a particulares; además, es la única que recibe una propiedad estatal (el subsuelo) para ser explotada en beneficio privado. Este Artículo también está demandado ante la Corte Constitucional.

5. Voceros del gobierno y las empresas mineras recriminan a las Cortes la generación de inseguridad jurídica para las inversiones en esta industria, cuando la realidad es que esa inseguridad la está creando el mismo gobierno al desconocer la autonomía constitucional de los entes territoriales y al burlarse de los fallos de las Cortes. Además, la inseguridad jurídica para las comunidades expuestas a daños ambientales y sociales, a expropiación de sus predios y a la transformación indeseada de sus tradiciones y vocaciones, no ha sido atendida por el Estado.

6. La delimitación de zonas aptas para minería debe ser concertada con la autoridades locales, las ambientales regionales y con participación activa y eficaz de las comunidades. También el mismo procedimiento debe ser cumplido para la delimitación de áreas protegidas.

Manuel Rodríguez Becerra, ex Ministro de Ambiente, también participó en el debate sobre autonomía territorial para la gobernanza ambiental que se desarrolló promovido por el programada Diálogo Democrático para la Seguridad Ambiental.

“El mayor lío ambiental en Colombia está en los municipios y el mayor problema ambiental son la agricultura y la ganadería”, fueron las palabras con las que inició el profesor Rodríguez Becerra su exposición. “Con los POT estamos destrozando este país, con la mala planeación del uso de los suelos y con el desconocimiento de las implicaciones ambientales. En Colombia hay una gran expansión de la agricultura, lo cual es importante, pero si la hacemos mal, por ejemplo en la Orinoquia, producimos unos daños ambientales extremadamente graves que incluso amenazan la misma actividad agropecuaria en el futuro, porque hacer agricultura en los 10 millones de hectáreas de la Orinoquia, tumbando el monte y los morichales, drenando humedales, acarrea muchos más daños ambientales de los que pueda producir cualquier minería o extracción petrolera, que por cierto, ésta no está contemplada en los fallos de la Corte Constitucional. Así, hay tres temas que deben ser resueltos dentro de un ordenamiento territorial nacional y local: dónde y cómo se hace minería y exploración y extracción petrolera, dónde y cómo se hace agricultura y ganadería, cómo se  ordena el área urbana municipal. Estos son los temas ambientales que deben ser considerados seriamente y en conjunto para garantizar un futuro viable de nuestro país”.


Aída Avella -Presidenta Nacional Partido Unión Patriótica, Rosa Iguarán -Secretaria del Movimiento Alternativo Indígena Social, Rubén Molano -Representante a la Cámara por Cundinamarca por el Partido Centro Democrático, Víctor Correa -Representante a la Cámara por Antioquia por el Partido Polo Democrático Alternativo y Carlos Guevara -Representante a la Cámara por Cundinamaraca por el Partido MIRA (en la foto de izquierda a derecha), también presentaron en el debate sus opiniones respecto a las consecuencias de la política minera del gobierno central. Víctor Correa evidenció cómo en el momento de esta reunión unas 70 mil personas en cien puntos de la geografia nacional están reclamando una vez más una política minero energética que respete la autonomía de los territorios y el medio ambiente sano consagrado por la Constitución, política que debe pasar por decisiones del Congreso que, es necesario decirlo, es en su mayoría pro minero.

El representante del Mira reconoció que “en el Congreso no hemos sido serios, tampoco en los partidos políticos” con relación a la protección del medio ambiente y sus defensores que han sufrido una terrible persecusión que arrojó 115 líderes ambientalistas asesinados en el 2015. Aida Avella complementó reconociendo que los grandes cargos en el Gobierno nacional no están en las manos que deben ser, pues tienen impedimentos por los intereses que representan, que en muchas ocasiones son los de las multinacionales que han hecho de Colombia un paraíso para sus inversiones y exportaciones ilegales de carbón y otros minerales.

La indígena wayúu representante del MAIS sustenta que la consulta previa a los procesos mineros debe ser un derecho también para las comunidades rurales.

La senadora Claudia López dio a conocer las Iniciativas verdes para la sostenibilidad ambiental que serán presentadas al Congreso el 20 de julio de 2016 y que buscan atender tres necesidades: 1, resolver la jerarquía en los instrumentos de ordenamiento territorial que en la actualidad son unos 60 y actuan descoordinados y a veces en franca competencia; 2, resolver los conflictos por el uso del suelo que provienen de los distintos mecanismos y autoridades como la minera y la de hidrocarburos, función que deberían cumplir las CAR siguiendo los lineamientos con las cuales fueron creadas y reconociendo que el país está encaminado hacia un ordenamiento de áreas metropolitanas urbanas y provincias en los departamentos para poder atender los requerimientos de ordenamiento ambiental y territorial, vivienda, transporte, salud y seguridad; 3, parar la creciente degradación ambiental.

La primera acción es crear el registro único de ecosistemas y áreas ambientales protegidas, municipio por municipio, que incluya otras zonas diferentes a parques nacionales, regionales, páramos, etc. Una vez que se disponga del registro único se debe establecer el pago por servicios ambientales, no solo a los ciudadanos que ocupan y de manera real protegen estas áreas, sino también a los municipios el valor que dejan de percibir por impuesto predial exonerado a los predios de las áreas protegidas. Por último, es indispensable establecer un medio de concertación entre los gobiernos nacional y local para implementar los procesos mineros, en el cual haya participación activa y eficaz de la ciudadana a través de los Consejos Verdes que conceptuen las medidas de mitigación al impacto ambiental en las zonas declaradas aptas para minería.