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9 de mayo de 2016

ISAGEN no tiene licencia ambiental para construir la hidroeléctrica Cañafisto

La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales negó el 13 de octubre de 2015 la solicitud de licencia ambiental que ISAGEN presentó para construir la central hidroeléctrica Cañafisto que pretende inundar el río Cauca desde Anzá hasta Puente Iglesias.




Mediante la Resolución 1291 del 13 de octubre de 2015 la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, ANLA, negó en primera instancia la solicitud de licencia ambiental que ISAGEN presentó el 2 de enero de 2009 para la construcción de la central hidroeléctrica Cañafisto. ISAGEN, hoy propiedad de la multinacional de origen canadiense Brookfield, entregó el  23 de noviembre de 2015 el recurso de reposición que aún está pendiente de fallo por parte de la ANLA.

Queremos compartir con los lectores algunos de los motivos más sobresalientes expuesto por la ANLA para negar la licencia ambiental de un proyecto que afectaría de manera directa a 16 municipios del suroeste y occidente de Antioquia.

“Se evidencia que la Empresa presenta una dinámica hidrológica del río Cauca que subestima los caudales máximos, así como las crecientes máximas probables y las duraciones de éstas... incrementando los riesgos asociados a eventos de crecientes”.

“La valoración de impactos no es siempre acorde con la importancia y fragilidad de algunos ecosistemas y elementos naturales del área de influencia del proyecto, casos específicos los impactos al bosque seco tropical, la alteración del régimen hidrológico, los cambios en las prácticas culturales asociadas al río, afectación a la fauna terrestre... afectaciones a la calidad del agua, afectaciones causadas a las aguas subterráneas con la construcción de los túneles”.

“La empresa no hace referencia, ni identifica el número de predios a intervenir con el desarrollo del proyecto, además no ubica las veredas que ocupan, lo cual no permite identificar el tipo y magnitud de las impactos a generarse en el área de impacto directo”.

“721 de los 1.678 (43,09%) hogares susceptibles de ser reasentados, presentan un nivel de vulnerabilidad alto, 892 (53,29%) presentan vulnerabilidad media, frente a 65 hogares (3,8%) con vulnerabilidad baja”.

“En relación con la actividad económica de pesca artesanal en el área de influencia del Proyecto Cañafisto, la empresa señala que dicha actividad se desarrolla de manera complementaria con otras actividades económicas, principalmente con el barequeo y los jornales sobre todo en los extensos cultivos de cítricos y frutales, siendo una actividad económica de subsistencia; sin embargo, de acuerdo a lo observado durante la visita de evaluación y las entrevistas realizadas a lo largo del área del proyecto, se identificó como una de las principales inquietudes de las comunidades la movilidad de los pescadores a lo largo del río para realizar dicha actividad”.

El proyecto inundaría una zona protegida: “En el área de influencia directa se localiza la Reserva de Recursos Naturales de la Zona Ribereña del Río Cauca, declarada por CORANTIOQUIA. Esta reserva comprende una franja de 1 km de ancho a cada lado del eje longitudinal del río Cauca, desde la desembocadura del río Arquía hasta la desembocadura del río Nechí; por lo que interviene la jurisdicción municipal de los 16 municipios sobre los cuales se plantea la intervención por el Proyecto Cañafisto: Betulia, Concordia, Titiribí, Venecia, Salgar, Tarso, Fredonia, Jericó, Támesis, La Pintada, 0laya, Santa Fe de Antioquia, Sopetrán, Anzá, Ebéjico y Armenia Mantequilla”.

La empresa hace una valoración de “beneficios” económicos para la población afectada con el proyecto, pero la ANLA argumenta: “Con base en las consideraciones de esta Autoridad sobre la valoración de beneficios y costos ambientales no es posible aceptar el flujo económico presentado por la Empresa, el cual hace evidente la inviabilidad económica ambiental del proyecto debido a la carencia do información técnica confiable que respalde los datos sobre los cuales se soportó el análisis costo-beneficio”, y agrega como una de las razones “los hallazgos del grupo evaluador de esta Autoridad durante el trabajo de campo advierten desconocimiento por parte de la comunidad de aspectos sensibles del proyecto”.

“De igual manera, durante las entrevistas realizadas a los funcionarios de las alcaldías municipales, se evidenció que las autoridades municipales no tienen conocimiento sobre la existencia de los criterios de elegibilidad y las implicaciones que ellos tendrían sobre las posibilidades de un importante porcentaje de la población a afectar”.





14 de abril de 2016

Pequeñas centrales hidroeléctricas en el Suroeste

Por: Jaime Arbelaez Restrepo





“La energía hidráulica se obtiene de la caída del agua desde cierta altura a un nivel inferior, lo que provoca el movimiento de rotación de ruedas hidráulicas o turbinas que se transmite a un generador eléctrico, éste produce energía eléctrica llamada Energía Hidráulica, y el sitio de dónde se obtiene, Central Hidroeléctrica

La presencia de centrales hidroeléctricas, las cuales a pesar de ser “en cierto sentido” conservadoras del medio ambiente, producen grandes cambios en los ríos, tanto en sus cauces como en todo su entorno.

En las primeras fases de desarrollo de las centrales, es decir, de su construcción y en su proceso de establecimiento, se comienzan a intervenir los bosques y los causes haciendo vías de acceso más apropiadas para el traslado de materiales, lo que representa habitualmente un número significativo de tala arbórea, desvíos y modificaciones del curso del río, y en definitiva, un cambio brusco de todo el entorno natural.

Las consecuencias de la construcción quedan a la vista, y no se necesita la ayuda de un experto para poder observar los grandes cambios que sufre y que sufrirá un río a causa de un proyecto de explotación energética de este tipo. 

Centrales a filo de agua: Centrales a filo de agua servida, también denominadas centrales de agua fluyente o de pasada, utilizan parte del flujo de un río para generar energía eléctrica. Operan en forma continua porque no tienen capacidad para almacenar agua, no disponen de embalse. Aprovechan el agua disponible en el momento, según la capacidad instalada. En estos casos las turbinas pueden ser de eje vertical, cuando el río tiene una pendiente fuerte u horizontal cuando la pendiente del río es baja”. [Universidad de Oriente, Venezuela]

De lo anterior se desprende entonces que una central hidroeléctrica a filo de agua puede ser una obra sumamente sencilla y poco costosa ante otras posibilidades. 

La Mesa Ambiental de Andes, MEAMA, entiende que la energía hidráulica es la menos contaminante ambientalmente y guardamos algunas reservas en cuanto a sus localizaciones y equilibrio social.

Localización: Se debe tener en cuenta fundamentalmente que aguas arriba o aguas abajo del sitio de captación no se encuentren “bocatomas” que surtan acueductos comunitarios, canales que permitan el movimiento de maquinarias destinadas al beneficio de productos agrícolas, tales las “pelton” para el beneficio del  café o la caña panelera; observar si los azud o diques interrumpen el ciclo reproductivo de los peces u otras especies faunísticas y finalmente, cómo se afectará el cauce de la fuente, entre la localización del sitio de captación y el punto de vertimiento, al quedar únicamente con el caudal ecológico.

Estas observaciones se hacen porque, si bien es cierto, que nuestra legislación habla de “prioridad al consumo humano”, no es menos cierto que también existe legislación en favor de los privados, generando conflictos sociales, conflictos que generalmente se resuelven en favor de los particulares, pues ya, “el bien común no prima sobre el bien particular” por aquello de “Proyectos de Utilidad Pública e Interés Nacional”; miren por qué:

Desequilibrio social: Las nuevas disposiciones privatizadoras les han brindado toda clase de “gabelas” a los inversionistas privados.

Como se vislumbraba desde hace algunos años y se puede constatar ahora, las grandes crisis de la humanidad están fundamentadas en el agua y la energía, es decir, la riqueza se sustenta en estos dos elementos, por lo tanto, los inversionistas tenían que buscar la manera de que la plata les llegue de una manera fácil y segura a los monopolios, para ello se inventaron los “incentivos a la generación de energía” y legislaron de esta manera:

Decreto No. 1541 de julio 28 de 1978: Artículo 37°.- El suministro de aguas para satisfacer concesiones está sujeto a la disponibilidad del recurso, por tanto, el Estado no es responsable cuando por causa naturales no pueda garantizar el caudal concedido. La precedencia cronológica en las concesiones no otorga prioridad y en casos de escasez todas serán abastecidas a prorrata o por turnos, conforme el artículo 122 de este Decreto.

Artículo 122°.- En casos de producirse escasez critica por sequías, contaminación, catástrofes naturales o perjuicios producidos por el hombre, que limiten los caudales útiles disponibles, el Instituto Nacional de los Recursos Naturales Renovables y del Ambiente podrá restringir los usos o consumos temporalmente. A tal efecto podrá establecer turnos para el uso o distribuir porcentualmente los caudales utilizables. El presente Artículo será aplicable aunque afecte derechos otorgados por concesiones o permisos.

¿Quién nos garantiza entonces que un acueducto comunitario no será sometido a racionamientos?

Exigibilidad de la licencia ambiental. Decreto No. 1220 del 21 de abril de 2005: 

Artículo 7º. Estarán sujetos a licencia ambiental únicamente los proyectos, obras y actividades que se enumeran en los artículos 8º y 9º del presente decreto.

Artículo 8º. El Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, otorgará o negará de manera privativa la licencia ambiental para los siguientes proyectos, obras o actividades:

3. En el sector eléctrico:
a) La construcción y operación de centrales generadoras con una capacidad mayor o igual a 10 MW (megavatios) y menor de 100 MW.

Es decir, las hidroeléctricas con capacidad menor a 10 MW no requieren licencia ambiental; pero no es todo. 

Transferencias del sector eléctrico. La Ley 1450 de 2011 determina que el Artículo 45 de la Ley 99 de 1993 quedará así:

Artículo 45. Las empresas generadoras de energía hidroeléctrica cuya potencia nominal instalada total supere los 10.000 kilovatios (10 MW), transferirán el 6% de las ventas brutas de energía por generación propia de acuerdo con la tarifa que para ventas en bloque señale la Comisión de Regulación Energética, de la manera siguiente:

1. El 3% para las Corporaciones Autónomas Regionales que tengan jurisdicción en el área donde se encuentra localizada la cuenca hidrográfica y del área de influencia del proyecto.

2. El 3% para los municipios y distritos localizado en la cuenca hidrográfica, distribuidos de la siguiente manera:
a) El 1.5% para los municipios y distritos de la cuenca hidrográfica que surte el embalse, distintos a las que trata el literal siguiente;
b) El 1.5% para los municipios y distritos donde se encuentran en el embalse;

Por lo tanto, las hidroeléctricas con capacidad instalada de 10 o menos MW no solo quedan exentas de invertir el 1% de su valor en las microcuencas de donde se capta el agua, sino, que además, no están obligadas al pago de las transferencias que se mencionan el Artículo 45, en un claro detrimento patrimonial de las Corporaciones Autónomas y de los municipios.

Es claro, entonces, que este tipo de centrales hidroeléctricas es una dádiva del gobierno nacional a los inversionistas privados, pues el gobierno ha declarado “de interés público las áreas de importancia estratégica para la conservación de recursos hídricos que surten de agua los acueductos municipales y distritales”, obligando a los departamentos y municipios a dedicar un porcentaje no inferior al 1% de sus ingresos para adquirir zonas de conservación de las fuentes hídricas.

Aprovecho la oportunidad para hacer un llamado a los operadores comunales de los acueductos rurales sobre peligro de privatización de estos sistemas, política disimulada en los Planes Departamentales de Agua y ahora concebidos como Plan de Regionalización de Acueductos Rurales bajo la dirección del Departamento de Antioquia.

Conclusión: Si bien la producción de energía hidráulica es la más amigable con el medio ambientes, se debe hacer una valoración de costo - beneficio, valoración en la que deben de participar las comunidades comprometidas.

En cuanto a las pequeñas centrales hidroeléctricas a filo de agua menores de 10 MW, es necesario que se le financie en un alto porcentaje la construcción a los municipios para que sean sus directos administradores, o en su defecto, que los particulares no estén exentos del pago de transferencia e inversión del 1% en las microcuencas, pues no es justo que los municipios, las corporaciones y los ciudadanos compren las tierras para conservación y protección del patrimonio hídrico para que posteriormente unos parásitos se enriquezcan sin ningún esfuerzo, y repito, después de sopesar los posibles perjuicios ambientales.



El cambio clímático y las energías alternativas

Por: Alonso Cardona A. (1)




En el mes de diciembre del 2015 Martha Nussbaum, una filósofa norteamericana, pronunció un discurso en la ciudad de Medellín en el cual incluyó el tema sobre las capacidades ciudadanas para el desarrollo humano. Esto fue lo que dijo: 

“Si una nación quiere promover ese tipo de democracia humana, sensible a las personas, una dedicada a la promoción de oportunidades para ‘la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad’ para todos y cada uno, qué habilidades necesitará producir en sus ciudadanos. Por lo menos las siguientes parecen cruciales:

• La capacidad de deliberar bien acerca de los problemas políticos que afectan a la nación, para examinar, reflexionar, discutir, y debatir, sin deferir de la tradición ni de la autoridad

• La capacidad de pensar en el bien de la nación como un todo, no sólo del propio grupo local, y para ver la propia nación, a su vez, como parte de un orden mundial complicado en el que problemas de muchos tipos requieren de una deliberación transnacional inteligente para su resolución

• La capacidad de preocuparse por la vida de otros, de imaginar lo que las políticas de muchos tipos significan en cuanto a las oportunidades y experiencias de uno de sus conciudadanos, de muchos tipos, y para la gente fuera de su propia nación”(2).

Esta segunda capacidad implica vernos como “ciudadanos del mundo” porque estamos afectados, profundamente afectados, por lo que sucede a nivel global pero, al mismo tiempo, con nuestro comportamiento podemos afectar al resto del mundo. 

Por ello es importante entender el fenómeno del calentamiento global. En síntesis, la temperatura de la tierra va en aumento como consecuencia de causas naturales y de la intervención humana; los científicos consideran que el calentamiento global actual se explica esencialmente por causa de actividades humanas. 

Este calentamiento global de origen antrópico es producido por la acumulación en la atmósfera del gas dióxido de carbono - CO2 - emitido por la quema de combustibles fósiles como los hidrocarburos y el carbón, y por la deforestación; la acumulación de CO2 en la atmósfera causada por el hombre viene presentándose especialmente a partir de la era industrial – 1750 - pero en años recientes – desde 1970 - ha venido incrementándose sobre niveles no alcanzados en cientos de miles de años. En marzo de 2015 la concentración mensual de CO2 llegó a 400 partes por millón, la más alta en varios millones de años. Estos gases acumulados retienen calor en la atmósfera y producen un efecto invernadero que consiste en el aumento en la temperatura de la atmósfera y la superficie de la tierra. Las proyecciones de los “modelos climáticos indican que durante el presente siglo la temperatura superficial global subirá probablemente 0,3 a 1,7 °C para su escenario de emisiones más bajas usando mitigación estricta y 2,6 a 4,8 °C para las mayores emisiones”(3). Los Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Rusia, China, otros países de Europa y Eurasia producen el 71,6% de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Las consecuencias de este fenómeno serán: la acidificación de los océanos y el aumento del nivel del mar porque se derriten los glaciares, los cambios en los ecosistemas terrestres y la reducción de su biodiversidad, la extinción de muchas especies animales y vegetales que no podrían vivir en ese medio más cálido, el cambio obligado de vocación de los suelos y la potencial crisis alimentaria porque muchas especies vegetales solo se adecúan a determinadas temperaturas, la reubicación obligada de mucha población residentes en el nivel del mar, las sequías y expansión de los desiertos, la crisis hídrica pero también las inundaciones. Otro efecto, que ya estamos viviendo, es la presencia de fenómenos climáticos extremos y más frecuentes. Estos impactos podrían ser dramáticos y catastróficos para muchas especies de vida sobre la tierra, incluyendo, por supuesto para parte de los seres humanos. 

Desde 1992 algunos de los países más industrializados (con excepción de los EEUU y China) y luego todo los países del sistema de las Naciones Unidas se comprometieron a poner en marcha diferentes tipos de medidas para reducir la emisión atmosférica de gases de efecto invernadero. La meta propuesta es limitar el incremento de la temperatura media global a menos de 2º C o incluso por debajo de 1,5º C. No obstante, el compromiso suscrito en Kioto y luego en Copenhague, Cancún y París ha sido muy pobre, a pesar de los llamados de urgencia, porque afecta los intereses de las grandes empresas multinacionales productoras de combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas), las cuales no solo no han disminuido las emisiones sino que las han aumentado desde Kioto (1997) y se vienen enriqueciendo aún a costa de poner en riesgo el futuro de toda la humanidad.


Es aquí donde surge el tema de la urgente necesidad de disminuir la producción y uso de los combustibles fósiles como fuente predominante de energía no renovable y de la introducción de otras alternativas de producción de energía renovable, más limpia y menos contaminante, justamente para mitigar el cambio climático. Estas fuentes de energía son diversas, entre las cuales se encuentra la energía de pequeños aprovechamientos hidroeléctricos (ley 1715 de 2014), que son mundialmente considerados como fuentes de energía sostenibles y que “pueden desempeñar un papel crucial en la reducción de la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, lo que contribuiría a la estabilización de los sistemas climáticos y en la transición sostenible, segura y sin sobresaltos hacia una economía baja en carbono”(4). 

La construcción de microcentrales productoras de energía hidráulica inscrita en este contexto mundial es un interés de la humanidad y un interés del movimiento mundial contra las emisiones de combustibles fósiles. Y podría ser también un interés  de las comunidades locales municipales o de grupos de municipios que podrían satisfacer sus propias necesidades energéticas y colocar sus excedentes en el mercado nacional de energía. 

Naturalmente cumpliendo todos los requisitos de minimizar los impactos ambientales con mínimas alteraciones de la estructura y el funcionamiento de los caudales de ríos y quebradas (tal como lo establece la política departamental del agua), esas plantas de energía pueden ser una fuente de empleo y de recursos para las comunidades locales y para los municipios, así como una forma de ejercicio de la autonomía local, de ejercicio de soberanía sobre el patrimonio hídrico y natural. 

No es comprensible que esa fuente de recursos indispensables para el bienestar de las comunidades locales y la protección del medio ambiente se esté yendo a manos privadas cuyo principal interés es el lucro de propietarios y accionistas.           


(1) Las ideas expuestas en este artículo solo comprometen a su autor. 
(2) Discurso de Martha Nussbaum al recibir el doctorado honoris causa de la UdeA.        


Entrevista a Víctor Correa



Es conocido tu respaldo a los movimientos sociales colombianos defensores del ambiente sano y la democracia participativa en la Cámara de Representantes, ¿Qué iniciativas de resistencia territorial frente a los proyectos mega mineros se pueden adelantar desde el Congreso?


Son varias iniciativas que es necesario abordar en vista de que el actual marco normativo en nuestro país esta orientado para favorecer los intereses de las grandes mineras y de las actividades extractivistas. Una de ellas es un acto legislativo que modifique la Constitución tendiente a fortalecer y garantizar la autonomía territorial para determinar si se hace o no minería en le municipio. Esta es una herramienta en la que estamos comprometidos en sacar adelante y que sería muy útil para poder llevar a que las discusiones políticas territoriales, a que los colectivos regionales, a que las mesas ambientales y la ciudadanía en su conjunto, puedan incidir directamente sobre las actividades económicas que los afectan, como es el caso de la minería.

Otro proyecto importante está relacionado con las pequeñas centrales hidroeléctricas que se ha querido vender como la gran apuesta para el desarrollo de nuestra subregión y terminan entrando en nuestras realidades bajo una cantidad de argumentos medio ambientales, económicos y sociales falaces. El primero es que las pequeñas centrales hidroeléctricas no causan impactos medio ambientales, cuando en verdad tienen impacto durante la construcción afectando definitivamente los terrenos aledaños, reduciendo los cauces, imagínese un verano como el que acabamos de vivir sometidos al desvío de agua por parte de estas centrales; también afectan el equilibrio biológico y distribución de nutrientes que alimentan los seres dependientes de los ríos, entre otras consecuencias negativas estrechamente relacionadas con el impacto de estas pequeñas centrales hidroeléctricas. En segundo lugar, no pagan regalías que terminan en manos de capitales privados que no es que contribuyan enormemente al desarrollo de nuestros municipios. Tampoco es la gran fuente de empleo ni protegen las cuencas porque su negocio es el agua y dejan la protección a las alcaldías. Vamos a adelantar un proyecto de ley al respecto.

¿ Y si el propietario de la pequeña central es el municipio?

En este caso hay que tener presente que así no se borra de tajo el problema medio ambiental, pero por lo menos los recursos económicos van para lo público que, si están bien direccionados, sí pueden llevar a la protección de las cuencas y a una mitigación de los impactos que causan, además de la obtención de medios para otro tipo de proyectos.
¿A quién corresponde la reglamentación del reciente fallo de la Corte Constitucional que obliga concertar con los municipios los procesos mineros en sus territorios?

Le compete al Congreso acometer esta tarea y estamos adelantando un proyecto legislativo que aclare cómo sería esta concertación para que no sea un asunto al arbitrio de los ministerios o del Presidente.

¿Cómo promover procesos de integración en el Suroeste ante el detrimento de la vida pueblerina y campesina acentuado por la dependencia del área metropolitana del Valle de Aburrá y la imposición del modelo extractivista?

En el Suroeste existen múltiples organizaciones sociales de base, asociaciones campesinas, de transportadores, de productores, cooperativas, mesas y colectivos ambientalistas, una población universitaria, etc., que deben converger en un proceso de integración que vaya más allá de las dinámicas económicas, que por supuesto es un asunto sobre el que hay que trabajar, pero la integración se tiene que dar desde la gente. Por esto es que acompañamos la propuesta que ha surgido de la creación de un Foro Social del Suroeste en participen todos los actores, no sólo de la dirigencia política y económica, sino todos los actores sociales, sobre todo los provenientes del movimiento social, para que puedan articularse y fomentar desde la base la integración territorial.

¿Cuál es tu apreciación del estado actual de las negociaciones para el cese del enfrentamiento armado en Colombia?

Yo veo con gran esperanza lo que está pasando en nuestro país con el avance de las negociaciones en La Habana y la apertura de la fase pública de negociaciones con el ELN. Colombia ha vivido décadas y décadas de conflicto y hemos sido bastante permisivos con la guerra e incluso hemos llamado a la guerra de manera reiterativa, ahora tenemos la oportunidad de llamar a la paz, cesar una máquina atroz que lleva 7 millones de víctimas, más de 200 mil asesinatos, decenas de miles de desaparecidos con impactos económicos de toda índole, son hechos que todos los colombianos deberíamos unirnos para buscar la solución concertada de los problemas, la salida negociada no solo de la guerra, sino de todas las conflictividades que vive nuestro país, para que nunca más sean las armas utilizadas para hacer política. Yo veo como positivo lo que está pasando, yo añoro un país en paz.

Se han presentado muchas críticas al proceso, esto está bien, somos una democracia, pero se han hecho también críticas mentirosas que han contribuido desde la desinformación a hacer mal ambiente al proceso de paz, para dar un ejemplo, le están entregando el país a las Farc, lo cual es una falacia absoluta porque cuando se miran los puntos ya negociados no se puede concluir eso, por el contrario, el gobierno partió de la posición clara de que no iba a negociar el modelo económico y allí no se toca un pelo el modelo económico. Por ejemplo en el tema agrario, la preocupación de algunos es que les quiten la tierra que mal se apropiaron durante la guerra y no que se las entreguen a las Farc, lo que no va a pasar, porque esas tierras serán devueltas a los campesinos.